La Historia de la Humanidad
es la historia de la estupidez Humana.

29 de noviembre de 2010

Piratas y Corsés (Parte 1)

Esta es una historia ficticia basada en personajes reales y hechos históricos . Los personajes narrados en verdad existieron, pero me he inventado todos los diálogos y algunos detalles para hacerlo más entretenido jeje, aún así intento mantenerme lo más fiel posible a la parte histórica. Esta es la primera parte de la historia. Por aquí se puede encontrar el resto de las historias.

Para noviembre de 1720, un buque desconocido había arribado a un puerto de Jamaica. Era un buque viejo, algo maltratado, y sin pabellón. ¿Quien sabe que hacía la tripulación con ese buque? Llamaba mucho la atención en el puerto, sobre todo a los guardias del puerto. Era un buque grande, que a pesar de no tener la belleza que tenía en otros tiempos, de algún modo inspiraba respetos.

Con gran desconfianza, se acerca el capitán del puerto al desconocido buque. Mira de reojos a la tripulación que se asomaba por la borda con miradas que -como dicen por ahí- "matan".
- ¿Qué desean?- preguntó el capitán del puerto.
- Queremos comida, víveres, agua... Tan pronto tengamos eso seguiremos nuestro camino.- respondió una voz que el capitán de puerto no alcanzó a ver quien era.
- ¿Quien es el capitán del buque?- volvió a lanzar otra pregunta.
- Jack Rackham es el capitán de este buque.- gritó un hombre desde la borda.
- ¿Y quien de ustedes es ese?
- ¿Quien más? ¿No es obvio? -respondió el mismo hombre desde la borda- Pues es el hombre más guapo en todo el buque.
La respuesta del capitán Rackham causó mucha gracia en la tripulación.

Los rumores corrieron por todo el pueblo. ¡Había llegado Calicó! Aquel famoso pirata del Caribe que llamaron así por su extraña costumbre de llevar ropa interior de seda. De hecho, en él se inspiraría el personaje Jack Sparrow de los Piratas del Caribe, y entre algunos otros antihéroes. Era un hombre arrogante y de actitud ordinaria a simple vista, pero de buen porte e inteligencia, que inspiraba respeto entre sus hombres. Ocultaba dentro de sí sus inseguridades, porque dentro de un buque lleno de hombre rapaces, la inseguridad es signo de debilidad, y la debilidad te puede costar la cabeza.

Rachkam era un hombre muy buscado. Inclusive el mismo gobernador de Jamaica, Nicholas Lawes, un hombre decidido a combatir la piratería, había ordenado una orden de captura en su contra, y envió a un joven y prominente oficial de marina, Jonathan Barnet, a lograr dicha empresa.

Mientras el buque de Rackham se aprovisionaba en el puerto, se aproximó un navío real. ¿Quien podría haber adivinado que ahí estaría Jonathan Barnet? Al llegar a puerto y enterarse que su apreciada presa estaba donde menos lo esperaba, Barnet no pierde un segundo, toma un grupo de soldados y va en su búsqueda.
- "Soy Jonathan Barnet, capitán de la marina real a los servicios del Rey Jorge I y del gobernador de Jamaica, Nicholas Lawes" -espetó el joven oficial al buque sin pabellón-. "Exijo que se identifiquen".
- ¿Otra vez con esto?- pensó dentro de sí Rackham.
- Soy el capitán Jack Rackham y esta es mi tripulación. Sólo queremos aprovisionamientos, y partiremos a nuestro camino.
Barnet no podía creer lo que escuchaba. Había buscado a este hombre durante meses, un hombre bastante escurridizo, y ahora lo tenía enfrente de sí, charlando con él.
- Señor Rackham, a usted y su tripulación se les acusa de piratería. Le coloco bajo arresto y le exijo depongan sus armas, el buque y se entreguen.
Rackham no pudo hacer más que dar una sonrisa. Voltea hacia su tripulación y pregunta: "¿Y ustedes que opinan?".
Esa frase era un código en clave que en realidad quiere decir: "¡Ízen la bandera y prepárense para luchar!". La famosa bandera pirata, de fondo negro, con una calavera y dos tibias cruzadas como si fueran sables, rápidamente se levantó por el mástil del buque. Los piratas estaban muy bien preparados para este escenario. Un cuchillo volaría inmediatamente por los aires acertando a un soldado de la marina real que se encontraba justo al lado de Barnet. Así fue como comenzó la lucha.

El combate fue encarnizado, pero era una lucha que los piratas no podían ganar frente a una marina bien preparada. Los soldados ingleses lograron rendir a los piratas. Todos ellos se hicieron prisioneros y entregados a el tribunal de Santiago de la Vega, capital de la gobernación. Pero algo que sorprendería, no sólo a los jueces, sino también a la misma tripulación y al pueblo de Santiago, era que ¡Dos de los piratas eran mujeres!... Se llamaban Anne Bonny y Mary Read, acusadas de ser tan salvajes y crueles como los hombres, y a pesar de ello, salvadas de ser ahorcadas por su condición de mujer. Así es como empezaré a contar la historia de ellas...

27 de noviembre de 2010

Videosubs

Yo solía tener el pasatiempo de hacer subtitular videos musicales hasta que YouTube me canceló mi cuenta por violación de Derechos de Autor, y ahora tengo un montón de videos ocupando espacio en mi disco duro.

De este modo se me ha ocurrido inventar un grupo en Facebook llamado "VideoSubs" donde intentaré colgar -a su debido tiempo- todos los videos que tengo. Entiendo los inconvenientes, ya que es mucho más fácil ver los videos en una página especializada como Youtube, el problema es que todas estas páginas tienen alguna especie de perro bulldog virtual donde apenas uno de mis videitos asoma su nariz y ya me están amenazando con bloquearme la cuenta. Me ha resultado difícil burlar estos "perros virtuales"... Y créanme que lo he intentado jeje. Y al menos hasta ahora, Facebook no tiene ese detalle. Entre otros inconvenientes, quizás exista el problema de que debas tener una cuenta en dicha página para poder visualizar los videos.

Haciendo revista a los videos que tengo, hay algunos de las bandas Coldplay, Seether, Staind, Korn, Foo Fighters, Snow Patrol, System of a Down, U2, Cranberries, y entre algunos otros.

No digo más (además tampoco quiero decir más jeje), les dejo el link para quien lo desee: http://www.facebook.com/pages/Videosubs/141097949275575

23 de noviembre de 2010

Trailer/Parodia "Jesús Regresa"

Si voy a ir al infierno... Por lo menos lo voy a hacer en grande jajaja. El video que les coloco es lo que pasa cuando el ocio, Windows Movie Maker y yo nos juntamos para divertirnos un rato. Está de más decir que soy un gran amateur con estas cosas, así que no fastidieeeen!!! jaja. Tan sólo roguemos a Dios porque algún día no aprenda a utilizar el Adobe Premier... jajaja.

17 de noviembre de 2010

Narcoméxico Lindo y Querido

Este es un tema que me prometí a mi mismo, y la verdad no voy a repetir lo mismo que se ha dicho una y otra vez sobre el narcotráfico en México, como la lucha entre carteles, las matanzas, las decapitaciones, ni nada de lo que se suele decir sobre el narco en los medios de comunicación alrededor del mundo (para eso están ellos).

En vez de eso, voy a empezar a hablar de Portugal. Sí, Portugal (Sólo hazme caso). ¿Cual crees que es el país con las leyes más tolerantes hacia las drogas? Si respondiste "Holanda" pues te equivocaste, es Portugal (Por alguna razón quería hablar de Portugal). En Holanda la droga sigue siendo penalizada, es tan sólo que está permitido su consumo en ciertos lugares públicos (los coffee shops), y si acaso sólo la cannabis (marihuana). En cambio, en Portugal, desde el año 2001, fue despenalizada tanto la marihuana, como la cocaína, la heroína y las metanfetaminas y, en el peor de los casos, a los consumidores de drogas se les envía a un centro de rehabilitación, y nunca a prisión.

Ahora la pregunta que se le viene a cualquier persona: "¿Esa medida funcionó de algo?". Pues antes del 2001, las drogas eran en Portugal el principal problema de salud pública, así que los portugueses necesitaban dar con una mejor respuesta que la persecución y la penalización, la cual hasta el momento no funcionaba para nada. Muchos pensaron que con la despenalización aumentarían el problema de la droga, así como también crearía un "turismo de droga" hacia Portugal, pero después de 9 años los resultados son muy distintos. Después de la despenalización, Portugal tiene la tasa de edad de inicio de consumo (12 años) más baja de la Unión Europea en consumo de marihuana (10%); el uso de la droga por parte de los más jóvenes ha disminuido, las infecciones de VIH por usuarios que comparten las agujas disminuyó; las muertes por heroína y drogas similares disminuyó a la mitad; el número de pacientes que acude a los centros de rehabitación aumentó. En definitiva, la despenalización trajo mejores numeritos a la nación [1]. Inclusive, los tratamientos para drogadicción resultan más económicos que enviar a un imbécil a la prisión. Y se han dado cuenta que, los arrestos y la penalización no evitan el consumo, y tan sólo causan que estos actos se conviertan hechos clandestinos.

Esto no es realmente una gran sorpresa, puesto que para los años 20' en Chicago, la prohibición del alcohol lo único que hizo fue traer consigo el tráfico ilegal y el aumento del crimen y la violencia a la ciudad. Prohibición de la cual el famoso Al Capone se hizo millonario. La Ley Seca no duró mucho, y una vez acabada, el crimen también disminuyó.

Esto es obvio, al contrario de lo que suele pensarse, las leyes generan crimen. Si prohíbes algo, inmediatamente se genera el contrabando, y esto a su vez genera un muy lucrativo y peligroso negocio clandestino. Esa prohibición también hace que el producto contrabandeado sea más barato, después de todo: ¿Acaso sería buen negocio vender un producto ilegal a un precio alto? La despenalización de la droga produce el efecto contrario, encarece el precio de la droga. Si es legal, ¿Para qué venderla tan barata? Mientras más cara es la droga, menos accesible será para el bolsillo del consumidor (Eso lo sabe cualquier persona que va al supermercado), y eso contribuye a disminuir el consumo. Inclusive, las grandes farmacéuticas, haciéndose respetar como grandes transnacionales chupasangres, monopolizarían rápidamente el mercado de drogas a través de sus grandes redes de publicidad, mercadeo y distribución, lo cual eliminaría a las bandas narcotraficantes más rápido que cualquier ejército de liberación nacional. Esa no sería una medida que aprobaría, pero al menos es una NO VIOLENTA.

Ahora bien, ¿Es eso una panacea? ¿Funcionaría la despenalización en un país donde el problema del narcotráfico es tan grave como en México o el mismo EE.UU.? Hay quienes dicen que no, ya que a pesar de que el caso portugués fue bastante exitoso en cuanto a sus objetivos, son países distintos, con poblaciones distintas, con culturas distintas. Lo cual es bastante cierto, no es lo mismo comparar a Cuahtemoc Blanco con Luis Figo, o al Chicharito Hernández con Cristiano Ronaldo, puesto que ninguno de los mexicanos ha jugado en el Real Madrid, y los portugueses sí. Y el hecho de que todos ellos sean seres humanos razonables, sensibles y con intereses en juego, no aporta nada a la mesa. (¿Se notó mucho el sarcasmo?). A mi modo de ver, la diferencia cultural no juega un papel preponderante (aunque no lo descarto), el narcotráfico es como el fuego, que necesita 3 cosas para que exista: oxígeno, combustible y calor. Si quitas el oxígeno, no puede existir el fuego. Si quitas la penalización, no puede existir el narcotráfico. Funciona del mismo modo.

Lo más importante para la sociedad mexicana y global debe ser la desaparición de la violencia producida por el narcotráfico, y no tanto lo que la gente consuma. Hay que considerar que a un drogadicto se le puede dar tratamiento médico y psicológico, es decir, todavía tiene esperanza. En cambio, un muerto por la violencia no tiene nada. Si, en el peor de los casos, la despenalización trae consigo más consumo, pues eso sigue siendo mejor: Es mejor un millón de imbéciles drogados y tirados por las calles que un millón de litros de sangre en ellas. Es necesario identificar que el consumo no es el problema, sino la violencia que es resultado de un negocio ilegal y clandestino.

Pero claro, el caso mexicano es un tanto complicado, puesto que tiene un problema, que no tiene nada que ver con su cultura o el excesivo uso del picante en las comidas: su vecino del norte. ¡Ay México, tan lejos de Dios y tan cerca de los EE.UU! En un mundo cada vez más globalizado se comparten mejor los beneficios, y también los perjuicios. La despenalización en México no sería muy efectiva si los EE.UU. no lo hace también. Puede que se solucionen algunos problemas, pero los carteles podrían continuar la pugna por el control de las rutas hacia los EE.UU. De hecho, la mayor parte de la droga en México tiene destino al mayor consumidor de drogas del mundo (El imperio Yankee). Así que, al menos, el problema de violencia en la frontera no acabaría. El narcotráfico hay que verlo como un problema internacional, que escapa de las manos de cualquier Estado en particular, por eso la cuestión mexicana no acabará realmente hasta que le quitemos el oxígeno (la demanda de EE.UU.) al fuego.

El problema no se puede solucionar a través de la violencia, a través de las llamadas "Guerras contra las drogas". Tantos los drogadictos como los narcos, siguen siendo parte de la población, declararles la guerra a ellos es igual a declararle la guerra a la población, incluyendo a los inocentes que siempre mueren en todas las guerras. "Lo que se obtiene con violencia, sólo se puede mantener con violencia", decía Gandhi. Si se eliminan a la fuerza todos los carteles de hoy en día, ¿Que te garantiza que no se crearán otros mañana?

Es momento de dejar la moral a un lado, y hacer lo que es correcto: es tiempo de hacerse portugués (jeje).

PD: Deseo recomendar un reportaje al respecto, llamado "Narcoméxico". Por aquí encontraran la primera parte (Narcoméxico: corrido para un degollado) y por aquí la segunda (Narcoméxico: Alfombra roja para los muertos). Documental de donde me robé parte del nombre para este post jeje


FUENTES:

14 de noviembre de 2010

Crepúsculo, Star Wars y El Chavo del 8

¿A qué nunca te imaginaste ver esos tres nombres juntos? jaja. Lo sé, es muy raro, pero cuando tratas conmigo todo te resultará raro.

Este post será mi post más riesgoso que jamás haya escrito (al menos un poco más de lo normal), puesto que muy posiblemente hará que muchas mujeres, nerds y la mitad población mexicana se enoje conmigo... Pero bueno, si no... ¿Que se hace? No le puedes agradar a todos (¡Igualito que ni quería!). (Aunque no digo que sea necesario, si no conoces dichas historias, existe la ligera probabilidad de que no entiendas un demonio de lo que aquí se escribe).

Empiezo con Crepúsculo... ¡Ah Crepúsculo! Supongo lo conoces. Crepúsculo es esa historia genérica de monstruo bueno que se enamora de un(a) chic@ y lucha contra los monstruos malos. De hecho, todavía espero con ansias que se inventen una historia de una mujer zombie que al enamorarse de un stripper descubrió que comer hombres vivos no está nada bien. Quizás esta historia podría llamarse "Estrella fugaz", lo cual la verdad no tiene ninguna relación con la historia, es que simplemente los nombres relacionados con eventos astronómicos suenan genial. Ahi lo tienen: ¡Esa si es una historia merecedora del premio Nobel de literatura!

Pero no sigo regalando ideas millonarias a los demás... La verdad es que... odio el maldito Crepúsculo. Sí, lo sé, no es una gran sorpresa. Lo que pasa es que esa historia es un enorme cliché: el "chico malo/monstruo que se hace bueno y se enamora (o se enamora y se hace bueno. Al final es igual)". Tenemos el ejemplo la vieja serie de Buffy: La Cazavampiros, y la consiguiente Angel, e incluso nos podemos ir a Disney con la historia de La Bella y la Bestia, con una trama parecida. Ni siquiera es una historia muy original actualmente, porque tenemos una invasión de vampiros con The Vampire Diaries, True Blood, Crónicas vampíricas (de Anne Rice), Underworld y, ¿Por qué no? También Blade. Por alguna extraña razón, los vampiros pasaron de ser protagonistas crueles y sádicos a criaturas romanticonas y cursis. Y muchas veces, me dicen que los vampiros son "sexys"... La verdad no entiendo como los vampiros pueden ser sexys, ¿Acaso soy el único que piensa en rabia, sida o en hepatitis cuando ve vampiros? ¿En serio soy el único? ¿Cómo andar mordiendo a la gente indiscriminadamente puede ser sexy y andar criticando indiscriminadamente como yo no lo es? La verdad no entiendo a la gente, me parece absolutamente incompresible y es momento de que alguien se queje! Y como en este blog no escribe más nadie... supongo que esa dura carga será mía.

Lo más estúpido de la historia, es que la señora Stephanie Meyer, ni siquiera se dignó en continuar con la mitología de los vampiros. Por ejemplo, los vampiros NO BRILLAN como arbolito de navidad ante la luz del sol, se hacen polvo y mueren. Si quieres quitar las estacas, el ajo, el agua bendita, me parece bien, pero no algo tan esencial como lo es que el clásico "ser de la noche" muera con el sol. Es como atreverse a decir que la kriptonita vuelve gay a Superman.

Ahora los personajes de Crepúsculo. Tenemos al vampiro, interpretado por un sujeto al que parece que nunca le han dicho que la playa es gratis, se lució de verdad al intentar parecer un vampiro anemico (eso se lo felicito, ¡bravo!... ah... ¿El sujeto es en serio así? Vaya...). El sujeto me cae mal por razones que no puedo explicar. ¿Nunca te caído mal alguna persona sin razón alguna? Si nunca te ha sucedido, lo más probable es que le caigas mal a los demás sin razón alguna. Su personaje me parece exageradamente dramático, fatalista, posesivo y celoso. Pero como tiene superpoderes, no se junta con nadie y tiene un peinado genial, parece que eso vuelve locas a las chicas. ¿Increíblemente superficial? Por supuesto que lo es. En cuanto al lobo, cuyo nombre nunca recuerdo, pareciera que en la películas de la saga siempre le echan polvo picapica a su camisa. El sujeto de repente se quita la camisa por cualquier excusa: Bella (el único personaje cuyo nombre si recuerdo) se golpea el pie, se quita la camisa; a Bella la persigue un vampiro malo, se quita la camisa; voy a cortar el césped, se quita la camisa; voy a dar un paseo, se quita la camisa; voy a manejar, se quita la camisa; voy a comprar comida para el perro, se quita la camisa; voy al Burguer King, se quita la camisa; me voy a cepillar los dientes, se quita la camisa; voy a revisar el correo, se quita la camisa; voy a comentar en este hermoso blog llamado socialdemencia, se quita la camisa; voy aa... bueno, ya se entendió, ¿No?... ¿Qué tipo de persona hace eso? Eso es menos realista que una película porno... lo cual dice bastante (De hecho, creo que la historia es una versión de película porno para mujeres). Sobre la personalidad del personaje licántropo, me dijeron un par de veces que me parecía un poco a él, es decir, amable, colaborador, detallista, atento, tierno, pero también obsesivo, arrogante, fastidioso, busca pleitos, competitivo, sarcástico, chocante, y una muuuyy larga lista.... ¬¬... pero no voy a detallar mi relación con las mujeres. ¡Al menos yo no tengo que usar un collar anti-pulgas! Sin embargo, a pesar de todo, me cae mejor el lobo que el vampiro, y me parece que debió haber sido él quien se llevara a la chica. Después de todo, fue él quien la ayudó en los momentos difíciles (sí, yo presté atención a la peli). Pero más tarde, llega el vampiro, y ella se va corriendito con el chupasangre, y lo único que le falto decirle el vampiro al lobo era "gracias por dejármela calientita ;)". Esto me hace hablar de la chica, Bella Swan (sí, hasta el apellido lo recuerdo)... ella es una emo indecisa cuasi-psicópata fatalista con tendencias suicidas... ¡No soy malo! ¡Es la verdad! Bueno... si quieren lo puedo poner de otro modo: "Ella es una chica solitaria, triste... y cuasi-psicópata fatalista con tendencias suicidas" (Lo siento, me siento incapaz de mejorar eso). Ninguna de las fanáticas de la saga se ha preguntado, ¿Si él vampiro no fuera incapaz de leer la mente de Bella, siquiera le habría llamado la atención? Quizás la única razón por la que al vampiro le gusta es, porque, en cierto modo, es tabú. Y eso no es amor, sino vanidad. De hecho, la historia evoca un poco al drama de Romeo y Julieta (¿Alguien dijo algo sobre"originalidad"?). Además, ni siquiera le veo mucho a la chica, ni siquiera es tan bonita para tener que pasar por tantos problemas, ni mucho menos veo como se pueden escribir 3 libros sobre eso... ¿Ah? ¿Son 4 libros? ¿Quéeeee? De verdad me gustaría que Blade apareciera y los matara a todos.

Dejo de hablar de Crepúsculo, y vuelvo a mis raíces geek. Me encanta la saga de Star Wars, y si pudiera me bañaría todos los días con mi sable de luz. Pero hay cosas que lógica y éticamente no comparto. Por ejemplo, con la parte de la lógica, me impresiona la gran adaptabilidad que tienen todas las especies para poder viajar de planeta en planeta. Los seres humanos no podemos vivir en cualquier tipo de planeta, puesto que gracias a la evolución, solamente estamos adaptados para poder vivir bajo las características atmosféricas y gravitatorias del planeta tierra. De hecho, cuando los astronautas pasan mucho tiempo fuera de la gravedad terrestre, con el tiempo presentan debilidad muscular. Así que el único modo en que los seres humanos puedan viajar a otro planeta, sin necesidad de un traje espacial, es que este tenga una atmósfera parecida a la nuestra, lo que no es muy probable (aunque no imposible). Por el otro lado, para que todo se vea tan normal como lo muestran las películas, estos planetas deben tener una masa muy parecida a la de la tierra, puesto que en caso de que sea muy inferior, cualquier persona podría saltar varios metros por el aire sin mucha dificultad, y si la masa planetaria es mayor, todas las personas andarían como Mario Bros. cuando no ha comido el hongo (enanos). Lo que también se me hace improbable.

Desde el punto de vista ético, no me gusta eso de que a los Jedi se les prohíban tantas cosas, entre ellas, el amor. ¿Por qué se les niega esa necesidad de todo animal gregario? ¿Por qué se les niega su libertad? Lo dicen porque el apego puede hacer que hagas estupideces o, inclusive, de ser injusto. Pero eso es como querer solucionar un problema atacando a la víctima y no al victimario. A los Jedis debería enseñarseles a ser dueños de sus emociones, y no censuradores de sus sentimientos; de abrazarse a sí mismo, no de suprimirse a sí mismo. Esto hace que los jedis se parezcan mucho a una religión.

En cuanto al Chavo del 8, seré sincero, no puedo decir nada malo de ese clásico, por lo que al menos no me odiarán en México jaja. Sólo les diré que es la clásica versión marxista-leninista de la lucha de clases dentro de la sociedad mexicana. ¡Claro que lo es! Por un lado tenemos la clase proletaria: el Chavo, Don Ramón y la Chilindrina; y por el otro tenemos a la clase burguesa: Kiko, Doña Florinda, y el Sr. Barriga. Siempre vemos como el burgués de Kiko siempre luce sus juguetes nuevos ante la pobre clase proletaria, el Chavo y la Chilindrina, lo cual es propio de la clase capitalista que busca su propio interés en detrimento de la clase proletaria. El Sr. Barriga siempre busca un modo de explotar y cobrar la renta a Don Ramón, lo cual es propio de la clase capitalista que se aprovecha de los pobres a través de la propiedad privada. Y no sólo eso, también podemos ver como la clase capitalista realiza humillaciones y vejaciones a la clase proletaria cada vez que Doña Florinda le da tremenda cachetada a Don Ramón, y eso sin contar los innumerables insultos hacia su persona: "Chusma, chusma, prrff". Y mientras más lo busquen, verán más referencias marxistas-leninistas dentro de la serie (jeje).

Bueno, un poco más serio, "El Chavo del 8" me parece una excelente comedia que refleja la realidad de la sociedad mexicana a través de un humor sencillo, un tanto ingenuo y siempre inteligente (Algo que ya no hay en estos días de humor negro y morboso). Ahí tenemos una vecindad donde, en su mayoría, las personas son de escasos recursos. El Chavo no pareciera tener un hogar, ni una familia que lo acompañe siempre, suele pasar hambre, y quiere tener las mismas cosas que otros niños; quizás no es precisamente el niño más inteligente, pero no es tonto, va a la escuela; y a pesar de todo el maltrato de la circunstancias, es un chico de buenos sentimientos. El Chavo del 8 representa esa forma que tenemos todos encontrar un poco de felicidad y sonrisas a pesar de que vivamos en un mundo injusto. Al menos así lo veo yo, y por eso me encanta esa serie, y me río de sus chistes una y otra vez como si fuera la primera vez.

Bueno, hablé de 3 cosas totalmente distintas jajaja. Tenía esas ideas rondando por mi cabeza y con ganas de salir al aire. Ahora en serio, ¿Alguna vez te imaginaste ver Crepúsculo, Star Wars y Chavo del 8 en la misma frase?

Sólo en Socialdemencia ;)

8 de noviembre de 2010

Superhombre: Anarquismo Vs. Neoconservadurismo

En uno de mis tantos temas incomentables que suelo tratar -es cierto, lo triste es que ni yo mismo sabría que comentarme en este blog-, traté el tema del superhombre o el ubërmensch (por aquí). Un concepto filosófico inventado por Nietzsche, mi amigo muerto y filósofo alemán, pero que en aquel momento no quise relacionar con ninguna ideología en particular, puesto que mi intención era ser objetivo. Pero ya no, y seré increíblemente subjetivo e inclusive con favoritismos =D

En lucha de esta noche tenemos: en la esquina izquierda, con más de cien años de historia, y muchos partidarios alrededor del mundo, enmarcada en muchos tipos de formas y tendencias que luchan contra el poder y por un mundo construido por los principios de igualdad y libertad... Aquí está ¡EEEl Anarquismoooo! heeee huuuu huhuhuhu. Del otro lado, en la esquina derecha, tenemos a un novato, entrenado por una vieja ideología afianzada en las tradiciones, las normas morales, las leyes y el orden... Pero que ha venido hoy con intenciones de superar a sus maestros... ¡Aquí está! ¡EL Neoconservadurismo! Buuu buuuuuuuuuuu buuuuuu

Primero, me meto con aquello que no me compete -como siempre-. Es necesario que defina "neoconservadurismo", porque es un concepto muy fácil de malinterpretar. El neoconservadurismo es una ideología política, originada en los EE.UU. (y casi exclusiva de los EE.UU.), que tiene unos principios muy claros, sobre todo en lo que se refiere a la política exterior. Este neoconservadurismo tuvo su auge durante el pasado gobierno de George W. Bush, y es el que originó la guerra de Iraq.

Por el otro lado, el anarquismo, aún mucho más fácil de malinterpretar, puesto que normalmente se asocia la anarquía con el cáos o el desorden, pero nada más lejos de eso. Los anarquistas proponen la destrucción de las actuales formas de organización social, y en vez de ellas, construir formas de organización social que no estén basadas en jerarquías, y que funcione bajo la voluntad individual, sin ningún modo de coacción. En pocas palabras, quiere decir la desaparición del Estado, del gobierno, de las leyes, de las policías, de los militares, de las prisiones, de los impuestos, y de todo el aparato estatal, pero no sólo eso, sino también de todo aquello que implique relaciones jerárquicas, como las de obrero-patrón, sacerdote-súbdito, Dios-creyente, lo que implica la desaparición del trabajo asalariado, y con ello la propiedad y el capitalismo, así como también de las iglesias y la religión. (Supongo no fueron "pocas palabras" jeje). De ahí que el anarquismo se le clasifica en extremos opuestos: entre cáos y utopía, ambos por personas que lo más probablemente no entienden al anarquismo.



Ambas ideologías, aunque diametralmente opuestas, se guían intencionalmente o sin querer queriendo, por la filosofía del superhombre.

El neoconservador -a veces llamado sencillamente "neocon"-, de día es un caballero andante -y recalcitrante-, pero de noche es un pragmático. De día, defiende las ideas morales, sobre todo las cristianas, como las ideales que debe tener todo hombre. También es un férreo defensor de la democracia y la libertad -entendiendo la libertad del liberalismo-. Entiende que la democracia es el mejor sistema conocido hasta el momento, y el que más prosperidad ha generado, y desea que este se extienda por todo el mundo para compartir los mismos beneficios. Por eso el neoconservador siempre se ha mostrado como férreo contrincante de gobiernos dictatoriales alrededor del mundo, como el de Castro en Cuba o el antiguo régimen de Saddam Hussein en Iraq. Por eso, no teme enfrentarse a ellos -aunque sea en solitario-, y hará todo lo que sea necesario -incluso la guerra- para llevar esa democracia y libertad que consideran justa e ideal.

El anarquista, de día es un rebelde, cínico e irreverente, al cual el mundo le sabe a mierda, pero de noche es un romanticón empedernido. Entiende que el mundo actual se ha construido a través de las mentiras y la hipocresía, por lo tanto, su verbo y sinceridad son sus armas más brutales contra aquello que lucha. Odia los protocolos, porque la verdad disfrazada es una mentira bien vestida. Expresa lo que siente tal y como lo siente. La mentira se inventó porque la verdad es cruda y cruel, y a pocos les gusta escuchar la cruel verdad, y menos son capaces de soportarla. Por eso el anarquista tiende a verse como una persona muy cruda, cínica y hasta cruel, porque está harto de las hipocresías y las mentiras que han construido en el mundo en el cual vive. Odia las costumbres, porque odia la monotonía, odia vivir como un borrego que sigue a un pastor o como una hormiguita sin razonamiento, odia que se le imponga una lista de las cosas que son -supuestamente- correctas e incorrectas, sin dejarle tiempo para que pueda ejercer su razón. El anarquista guarda mucho odio dentro de sí mismo, pero a la vez tiene mucha fe. Tiene la convicción de que aquello que desea algún día se logrará, y hay pocas cosas -por no decir ninguna- que se pueda hacer para que se olvide de ello. Si no tuviera esa fe, el anarquista sería una persona muy inestable, y quizás hasta peligroso. De ahí tenemos el ejemplo del Unabomber, un anarquista que le gustaba enviar sus mensajes en formas de bombas, y mal ejemplo a usar a favor del anarquismo.

Pero después del día llega la noche. El neoconservador es un conocedor, un pensador, un filósofo, y probablemente conoce a Platón. El neocon se recuerda que el aristócrata/superhombre de Platón es un hombre que tiene habilidades casi natas, y por lo tanto, tiene el deber de conducir al resto, menos afortunado y habilidoso de la sociedad, por el buen camino. Para usar palabras más vulgares: el neocon entiende que todos lo que le rodean son unos idiotas ignorantes -y quizás sea cierto-, por lo tanto, esa pobre gente necesitan que alguien, una persona de grandes conocimientos -que por casualidad suele ser él mismo-, evite que los demás que somos idiotas nos muramos de tanto golpearnos contra las paredes. El neocon realmente no cree en el "bien y el mal", ni siquiera cree en la moral, ni mucho menos en Dios o en las religiones, ni en las costumbres, y ni siquiera en las ideologías... Entiende muy bien que son sólo inventos infantiles de los seres humanos. Pero que sean inventos o mentiras no quiere decir que sean inútiles. La gran mayoría de las personas todavía cree en esas tonterías, y no sólo eso, entiende que intentar convencer a las personas de lo contrario es completamente inútil. Es muy difícil convencer a las personas de que, por ejemplo, Dios es tan cierto como Santa Claus y los elfos. De hecho, sabe que las personas comunes quizás simplemente no tienen la suficiente capacidad intelectual para superar esos prejuicios, por lo que en vez de intentar una misión en vano, utiliza todos esos prejuicios como métodos para facilitar el control de las masas. Los neocons se ven a sí mismos como unos "buenos pastores".

El neocon no necesita una moral, pero los demás sí, porque sin ella muchas personas se desviarían y se perderían. Las personas necesitan -mas bien "quieren"- un Dios, porque las personas comunes no pueden darle un sentido propio a sus vidas. Las personas necesitan una rutina, un horario, una costumbre, porque realmente no necesitan ejercer demasiado su entendimiento. Por eso el neocon acude a las mentiras, como el modo de lograr aquel ideal -su ideal- de sociedad que considera "perfecta". El neocon no ha dejado de ser un idealista, es uno de los más férreos, pero "El fin justifica los medios": así que "Hágase justicia aunque el mundo perezca".

De aquí parto a la política exterior de George W. Bush (Alias Mr. Danger). El gobierno anterior de Mr. Danger careció de aquel enemigo común que solía tener la sociedad norteamericana durante la Guerra Fría. Después de la caída de la Unión Soviética, EE.UU era un país sin enemigos... Al menos enemigos potencialmente peligrosos. El periodo de la guerra fría facilitaba mucho las cosas, ya que lo único que tenían que entender los estadounidenses es que ellos (EE.UU) eran los "chicos buenos" y aquellos (la URSS) eran los "chicos malos"... Ah! ¡Que tiempos aquellos donde todo era más sencillo! Una posible guerra entre las dos potencias pudo haber traído una catastofre nuclear sobre el mundo, lo cual haría que el más valiente se moje los pantalones. Este sentimiento de terror y pánico hacía que el pueblo estadounidense se unieran y trabajaran en conjunto con un mismo fin: vencer a la URSS. Pero ahora, ya no hay un enemigo. Ya no existe esa necesidad de que el pueblo estadounidense se una a favor de una meta... ¿Unirnos? ¿Para qué? Si ya no tengo miedo, me siento excelente. Los neocons consideraban que esa falta de un enemigo común ocasionaba la disgregación de la sociedad norteamericana. Ocasionaba un inminente caos.

Los sucesos del 11 de septiembre en Nueva York, fue como si Dios hubiese enviado un avión del cielo y lo estrellara contra las torres gemelas. Fue un hecho que impactó al mundo entero, y para los neocons, era una nueva oportunidad. Ellos entendieron que el terrorismo islámico podía ser el sustituto de la antigua Unión Soviética, ahí tienen ese nuevo enemigo común que tienen los norteamericanos para unirse a favor del bien común. Y de hecho, lo lograron, y se demostró con la reelección de Bush. Así, de repente, un país tan atrasado y destrozado como Afganistán, se convierte en una gran amenaza para la seguridad nacional, regional, mundial, universal y ancestral-postapocalítptica de todos los tiempos, tan sólo porque tenían la corazonada de que ahí estaba Osama Bin Laden, por lo tanto, había que enviar marines a uno de los países más pobres del mundo. De hecho, desde los últimos años se repotenció y exageró una lucha contra el terrorismo, que lo único que ha hecho es exacerbar el miedo y el pánico entre la población estadounidense. Un miedo que en realidad es infundado, puesto que las muertes por terrorismo se pueden calcular en unos cuantos miles (seré sincero, no pude encontrar las cifras) alrededor del mundo, mientras que las muertes por accidentes de tránsito se calculan en millones (1,2 millones al año según la OMS) alrededor del mundo. Si lo vemos de ese modo, los accidentes de tránsito son una amenaza más grave para la seguridad que el terrorismo, y ni me hagan hablar sobre el tabaco o el alcohol, unas verdaderas armas de destrucción masiva. Pero eso no le importa al neocon. El terrorismo es escandaloso, es sorprendente, mientras que los accidentes de tránsito son comunes y no aparecen por televisión a menos que alguno de los autos tenga un bomba que pudiera destruir la mitad de una ciudad.

Pero todavía faltaba algo, un "yo no se qué" que de verdad asuste a la gente. El terrorismo es una amenaza muy abstracta, muy parecida a Dios: no sabes cuando vendrá, no sabes donde será, ni sabes como será. Darle un cuerpo a las cosas hace que poder amarlas u odiarlas sea más fácil. Ahí entra en la escena Saddam Hussein y la certeza de que había armas nucleares en Iraq. Para iniciar la guerra de Iraq, claramente el gobierno de los EE.UU. mintió sobre la existencia de armas de destrucción masiva en ese país. Pero recordemos que los neocons son idealistas, y cambiaron rápidamente el discurso afirmando que la verdadera intención de la invasión a Iraq era con el fin de liberar a ese pueblo del yugo de un dictador e instaurar una democracia liberal. Y está muy bien sabido que los países demócratas no son una amenaza para la seguridad de EE.UU. o del mundo occidental (Al menos en teoría). Es decir, "El fin justifica los medios".

Continúa la noche, y el anarco afloja sus estribos. La razón por la cual el anarquista desea con tanta ansia cumplir con su ideal es porque el mismo ha sido presa de todo aquello que detectó como su enemigo: las mentiras (origen de las injusticias). Y muchas veces, el anarquista ni siquiera necesita vivirlo en carne propia para hacerlo, puesto que tiende a ser muy empático y sensible, y puede sentir el dolor ajeno como si de sí mismo se tratara. Es un luchador, pero también un egoísta, porque entiende sólo dejará de sentir dolor cuando todos a su alrededor dejen de sentirlo también. Entiende que no hay ninguna diferencia entre sí mismo y los demás, y no le queda más remedio que actuar.

No todas las mentiras son de su incumbencia. Si le dices, por ejemplo, que tu novi@ te engañó, te aseguro que poco le va a importar -yo te pediría que me devuelvas el tiempo perdido-, a menos que este te conozca y te estime -pero eso es otro asunto. No todos los inventos humanos son estúpidos o abominables. A un anarco le puede gustar mucho el fútbol, y gritar ante un gol como cualquier otro... Pero aun así, está consciente de que el fútbol son 22 sujetos que no tienen nada mejor que hacer con sus vidas que ir detrás de una pelota... Y mejor ni hablemos del árbitro. Las mentiras que el anarco identifica como su principal objetivo son: el Estado, el capital, la iglesia, la religión y los prejuicios. Y lo demás no será de su incumbencia a menos que su ideal de igualdad y libertad sean afectados.

El anarco reflexiona mucho, quizás reflexiona más de lo que actúa. Necesita entender el mundo que le rodea, porque del mismo modo en que no se puede arreglar un reloj sin estudiarlo antes, no se puede cambiar el mundo sin entenderlo. De ahí que el anarco sea un sujeto más o menos estudioso, y casi siempre inteligente. Aunque, sin duda el anarco siente placer al aprender, pero no es sólo el disfrute lo que lo motiva -eso es sólo un bono-, sino su ideal. De hecho, el anarco tiende a estar muy consciente de lo que ocurre en el mundo. La verdad, el anarco puede fácilmente pasar por un egocéntrico: ¿Quien puede ser más egocéntrico que aquel que desea cambiar al mundo?

Del mundo obtiene su significado de igualdad. Normalmente se suele rechazar el significado de igualdad porque es obvio que los seres humanos no somos iguales: no pensamos igual, no sentimos igual, y ni siquiera nos vemos igual... Pero al anarquista no le importa eso. El es un realista, le importan las cosas reales, y sabe que las ideas y los sentimientos no son más que el producto de las circunstancias. Las ideas pueden ser falsas o ciertas, y los sentimientos cambian como el clima. Pero hay algo que todos podemos hacer, que es siempre cierto y nunca cambia, y eso es que todos podemos pensar, todos podemos sentir, todos podemos amar, todos podemos odiar, no importa si lo hacemos de modos distintos, todos lo podemos hacer... Eso es lo que el anarquista considera real o verdadero. Eso es lo que nos hace iguales y hermanos ante sus ojos. Al anarquista le importan los verbos, no los sustantivos ni los adjetivos. Así es su igualdad.

A pesar de que el anarco considera a todos como sus hermanos, él mismo es un extraño en su tierra. Se instala en una sociedad que no es de su gusto, y tiene soportar y convivir con aquello que lucha. Es un marginado y un incomprendido, puesto que por más que explique y más razones que de a su favor, es muy difícil hacer que la gente olvide sus prejuicios. El anarquista sabe muy bien, al igual que el neocon, que aunque le muestres la luz a un necio, este simplemente se negará a aceptarla. Es como la mujer fundamentalista cristiana que adora a un Dios y una religión que le niega derechos y es tan solo un sujeto secundario. De hecho, las mujeres ni siquiera pueden llegar a ser Obispos, ni sacerdotes, ni mucho menos Papas. A pesar de ello, la mujer defenderá con todo su ser a su Dios y su religión que en el fondo sólo la perjudica. Pero al anarquista no le importa, tiene la fe de algún día eso cambiará. Del mismo modo en que cambió la monarquía, la esclavitud, el feudalismo, el anarco espera que lo actual también cambie. Nada es constante ni eterno, ni siquiera los dioses lo son.

No sabría decir si el anarquista tiene más odios que amores, pero si que el amor de aquello que ama es más intenso que aquello que desprecia. De algún modo compensa su desprecio por el Estado, por el capital, por la Iglesia, por la religión, por los prejuicios, con el amor que siente por el mundo entero. Por eso el anarquista siente desprecio por la patria y los nacionalismos, porque sin importar en que parte del mundo se encuentre, su igualdad no reconoce límites, ni razas, ni géneros, ni ideologías; por eso el anarquista puede mezclarse tan fácilmente con otras tendencias, como las ambientalistas, puesto que también siente ama a todos los seres vivos; por amor desea que todos seamos libres. Pero también por amor determina su forma de actuar. Los cristianos de la inquisición también mataban a los infieles por el amor que sentían hacia ellos, puesto que deseaban que el infiel cambiase de religión, porque de lo contrario no podían salvar su alma. El cristiano creía que hacía el bien, lo mejor para la persona. Es decir, para el cristiano de aquel entonces "el fin justifica los medios". Al contrario, para el anarco, "el fin DETERMINA los medios", y prefiere retardar su ideal si ello pudiera perjudicar a alguien más. Eso lo diferencia del neoconservador. Y por eso el anarquismo está muy relacionado con los movimientos pacifistas. De hecho, el ideal del anarquismo es el mismo ser humano en sí, no es un objeto abstracto. No es un objeto como Dios en el cristianismo, o como la revolución en el comunismo, o como el derecho o la democracia en el liberalismo, o como el orden en el fascismo, no es un ser que no se ve, es el mismo y sus iguales. Y el ser humano sólo puede ser tal, cuando éste, y todos los que le rodean, son libres, y por lo tanto iguales. Por ende, el anarco nunca puede ir en contra de algo que perjudique a nadie, ni siquiera a uno solo.

El anarquista detesta la llamada "moral", porque la verdad es que lo bueno y lo malo no existe, son sólo puntos de vista. El mundo es demasiado complejo para dividirlo en blanco y negro. La realidad es que "todo está permitido", y en eso se parece al neocon. Lo que lo diferencia es que el anarquista desea que cada quien ejerza su razón y determine por sí mismo que es lo bueno y lo malo, mientras que el neocon te dirá que es lo bueno y lo malo, con el fin de que no te esfuerces demasiado. Lo mismo ocurre con las costumbres. El problema que ve el anarquista sobre las costumbres es... ¿Cómo una persona va a abandonar sus prejuicios si ni siquiera está dispuesto a reconocer que sus costumbres son inventos superfluos? Si uno mismo no está dispuesto a cambiar y arriesgar, ¿Cómo puedes esperar que los demás lo hagan?

El anarquista es un destructor, no un constructor. Tiene más críticas que propuestas, lo que lo convierte en un ingenuo. De hecho, su crítica es la poderosa de todas las ideologías, y es normal que los liberales, los comunistas, los cristianos, o cualquier persona, se sienta intimidado por él: a muy pocos les gusta que se les cuestione (En lo personal, a mi me divierte mucho cuando me cuestionan). Pero destruir no es sinónimo de algo malo. Por ejemplo, una explosión volcánica es uno de los eventos naturales más destructivos del mundo, y arrasa con toda la vida y la belleza que se encuentre por su camino. Pero esta explosión trae consigo muchos minerales, que son muy ricos en nutrientes para las plantas y para la vida en general. De hecho, la tierra volcánica suele utilizarse en la jardinería por esa misma razón. Por eso, después de cada erupción volcánica, la vida suele aparecer rápidamente y quizás hasta mejor que antes... al menos hasta la próxima erupción. El anarquista plantea lo mismo: destruír lo viejo para crear lo nuevo, pero no sabe qué será lo nuevo, ni cómo llegar a él... Quizás tenga unas ligeras ideas, pero nunca demasiado complejas. Él no tiene un plan de gobierno como un partido político, ni jamás lo tendrá, porque él desea que esa sociedad ideal sea construida entre todos, no por él mismo o un grupo. He ahí el ejemplo de un ingenuo.

Tanto para el anarquismo como para el neoconservadurismo, las verdades absolutas no existen. Aunque no niego mi inclinación hacia el anarquismo, ambas ideologías están conscientes de que no son la gran panacea o la respuesta a todos los problemas, si no tan sólo una de tantas respuestas posibles. Pero de nuevo, el anarquismo es sincero al respecto, y lo admite; y el neoconservador también lo admite, pero como la verdad es que "todo está permitido", usa las mentiras y el miedo como herramientas de manipulación. En cambio, en el anarquista sólo desea convencer, sin amenazas ni miedos, quiere ayudar a que los demás lleguen a las mismas conclusiones que él tuvo, y que lo deseen tanto como él.

La ideología más relacionada con el superhombre de Nietzsche es sin duda el anarquismo. Sé que probablemente idealicé un poco más al anarquismo, pero si crees que ellos están en lo cierto, muy seguramente no entendiste el punto. Pero como yo no soy un neocon, te dejo que lo averigües tu sólo.
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