La Historia de la Humanidad
es la historia de la estupidez Humana.

5 de agosto de 2009

Suburbios Vampíricos (Parte 2)

En vista de que hay tantas historias de vampiros, yo me dije a mi mismo, ¿Por qué no invento yo mi propia historia de vampiros? Y así lo hice jaja. Aquí encontrarás la primera parte de este intento de "Cuento Corto", así que debería ser leído como tal y no como una noticia dentro de una historieta o algo parecido ¬¬... jaja
Así es como yo entré en la historia: estudio en los últimos años de la universidad, pero en mis tiempos libres doy clases de tutoría en la preparatoria. Mucha gente me detesta, a muchas otras les agrado, pero lo importante es... que no me importa. Tengo un ego un poco grande; estimaciones de varios amigos afirman que este podría alcanzar la estratosfera. Algunos incluso temen hacerme cumplidos, ¡No vaya a ser que me haga prepotente! Pero eso es una ridiculez: soy prepotente, pero no por los comentarios de los demás. Si así fuera más bien no tendría autoestima. Mi ego es lo que resulta cuando sabes lo que eres capaz de hacer, y lo que no también. Y al menos no miento sobre ninguna de las dos.

- De acuerdo a una investigación llevada a cabo sobre lo sucedido en la granja -dijo el periodista de la televisión- se determinó que una de los personas implicadas en el escape es la directora del lugar, Sophia Nedstat, cuya tarjeta de acceso fue identificada como la utilizada a la fecha y hora del incidente. Su esposo, Jerec Nedstat, quien es el Jefe de seguridad de la ciudad, afirmó la imposibilidad de que su esposa fuera la culpable.
- "Mi esposa se encontraba conmigo esa mañana, incluso veíamos la televisión juntos debido a nuestra dificultad para dormir".- Dijo Jerec en cortas palabras durante su aparición en la TV.
- Aún así, Sophia Nedstat permanece como principal sospechosa en el caso del escape de la granja- Sentenció el presentador televisivo.
En el enojo, Sophia apaga la televisión.
- Yo te ayudaré con esto amor - dijo cariñosamente Jerec para calmar a su esposa- Todo saldrá bien, los mejores de mi equipo están en este caso.

Los jóvenes de hoy día no son como los de antes: los niños de ahora son muy precoces. A sus pocas centurias de vida saben más de lo que yo sabía en mis millares. La internet es una maravillosa herramienta de comunicación e información que nos ha ayudado a sentirnos más solos y menos informados.
- ¿Cómo estás corazón? -escribió el pequeño Elrich en el chat, cuyos padres desconocían que tenía un amor secreto. Algo bastante inocente en realidad. Además, no se puede tener mucho miedo con el internet cuando se es inmortal, así que no hay muchos "peligros en el internet".

Era una hermosa noche ese día, no creo recordar una luna tan brillante como la de aquella noche, pero yo estaba ahí atrapado, dando clases.
- Ya conocemos de sobra que los antropos una vez conquistaron el mundo -decía yo en mi clase- pero lo que no sabemos, o preferimos no saber es que cuando los antropos se encontraban en su pleno apogeo, su estructura social, política y económica, es muy parecida a la nuestra en la actualidad. En realidad, lo que ahora sabemos lo aprendimos de ellos, y lo aprendimos usando la fuerza bruta. Incluso los mismos antropos llegaron a utilizar esa metodología violenta y educativa. Apenas unos siglos antes de la llegada del salvador, los antropos se dividían a sí mismos en sectas territoriales, y a su vez se dividían en sectas religiosas. Existió una vez un imperio romano, una poderosa secta territorial de aquel entonces. Eran una poderosa y eficiente máquina de guerra. Estos conquistaron a un pueblo cercano, en lo que hacían llamar los Balcanes, región que ya no existe hoy. Esta otra civilización, aunque más pequeña, era muy rica en cultura y conocimientos. Se hacían llamar helenos. Los romanos tomaron por la fuerza todos sus conocimientos. Incluso los helenos conquistados eran obligados a ejercer como maestros para los ciudadanos romanos. La comparación entre la antigua sociedad antropos y la nuestra, no solo es casi perfecta, sino que sirve para darnos cuenta de cuan salvajes somos, y sobre qué está construido lo que conocemos.

Yan siempre estaba en mis clases, sino fuera porque no se nada de mujeres, yo diría que me ha hecho insinuaciones. Cuando termino la clase, ella me hace una pregunta extraña: - ¿Usted conocerá alguna historia antropos que sea espeluznante? ¿Algo tenebroso?
- Pues supongo que sí- respondí- A los antropos les gustaban mucho las historias. Había una vez un autor, en una tierra que hoy no es más que agua, pero que en aquel momento llamaron "América". La historia empieza con un hombre encerrado en un cuarto oscuro, donde no alcanzaba ni ver la punta de su nariz. Era una especie de tortura rehabilitadora. Era "inquisición", querían sacar a luz las luces internas del alma. En algún momento de la historia, el hombre, aunque aterrorizado por su incapacidad de ver, logró dormir. Pero al despertar estaba atado de manos y pues a una mesa. Todavía no podía ver nada, pero lograba escuchar, además del sonido de las ratas sobre su cuerpo y la mesa, un extraño silbido que sonaba más fuerte mientras el tiempo pasaba. Era como el sonido de un cuchillo cortando el aire. Este sonido iba y venía, iba y venía. Hasta que el hombre por fin pudo discernir que era lo que sonaba. Era una gran cuchilla que se movía de lado a lado, imitando los movimientos de un péndulo...
- Eso es bastante macabro- interrumpió Yan con asombro.
- Si lo es -proseguí-. La angustia que debió sentir el hombre de la historia, sabiendo que su muerte se acercaba poco a poco y sin saber cuando llegaría.
- ¿Esa muerte llegó? ¿Cual es el final?
- No se sabe. Hasta ahí llegan nuestros registros arqueológicos. Solo sabemos que la historia se llamaba el pozo y el péndulo de Allan Poe.

El mundo es muy diferente ahora de que era hace millones de años. Después del Unheil, Yavé, cual niño malcriado, humillado y derrotado, recurrió a una táctica muy común a la que recurren los gobernantes cuando ya no son capaces de defenderse: destruyo su propia tierra. Lo que era mio ahora será tuyo, pero solo obtendrás basura de ello. Los movimientos sísmicos incrementaron en todo el mundo. Chorros de lava y piedras ardientes aparecieron donde nunca los hubo. Las placas tectónicas del planeta se movieron en un solo día lo mismo que se movieron a lo largo de millones de años. Los continentes que estaban unidos se encuentra ahora separados, y los que estaban separados se reconciliaron de nuevo. Grandes montañas desaparecieron, otras aún más grandes emergieron. Tierras antiguamente verdes quedaron sumergidas bajo el agua, y lo que estaba mojado ahora permanecía seco. Los grandes humos volcánicos tornaron el cielo de negro, lo cual dejó al mundo en las más frías penumbras. Todavía esos humos permanecen hoy en día... Las grandes naciones e imperios creados por los antropos no valían nada, todo fue destruido en un día. Llegó el nacimiento de un nuevo status quo: el nuestro.

En el desierto de Umut, único lugar del mundo donde brillaba el sol por más de 6 horas seguidas, un grupo de antropos recorre bajo un ardiente sol la desolada planicie. Era uno de los grupos que habían escapado de la granja. Con hambre y miedo, casi desnudos y con los pies hinchados y llenos de heridas por las largas caminatas y las ocasionales persecuciones. Un grupo de 6 motorizados, armados y cubiertos de pies a cabeza con ropas negras que hacía imposible ver sus rostros, arremetía ocasionalmente contra el grupo antropo. Los perseguían y los rodeaban, los golpeaban y aterrorizaban, lo hacían sin matarlos, pues la muerte es aburrida. Todo era por diversión. Los antropos no tenían muchos lugares donde esconderse dentro de un desierto, con la gran desventaja de que son seres diurnos perseguidos por seres que cazan durante la noche. Mientras descansaban, los antropos fueron otra vez envueltos en los fuertes ruidos de los motores, aunque el pánico se había vuelto a apoderar de ellos, habían planificado una estrategia muy concreta: se iban a defender. Con palos y piedras que habían recogido en su caminata, empezaron a devolver los golpes a sus atacantes. Varios de los motorizados fueron tirados al suelo, lo cual fue una gran sorpresa para ellos. El líder de la banda motorizada, muy enojado por el hecho exige una represalia, pero los antropos no eran tontos, ya habían determinado quien era el líder del grupo y se abalanzaron contra él. Fue tumbado al suelo con facilidad con una piedra que había sido guardada exclusivamente para él. El resto de la banda motorizada, dejó las bromas a un lado. La masacre se había adelantado por unos días. Mientras ocurrían los gritos y la desesperación, uno de los motorizados se acerca con preocupación a su líder.
- ¿Estás bien corazón?- dijo una voz femenina.
- Estoy bien, Yan. -respondió Blöd.

La historia continua...
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