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2 de abril de 2013

EE.UU, las dos Coreas y el juego de la gallina

Corea del Norte recientemente se declaró a sí misma en "Estado de Guerra" con "el Sur". Lo cual, irónicamente, no se entiende muy bien que quiere decir eso. Más exactamente, el comunicado oficial expresó: "Desde ahora, las relaciones norte-sur entrarán en estado de guerra y los asuntos que surjan entre el norte y el sur serán tratados de acuerdo con ello" y promete "acciones físicas severas" contra "cualquier acto provocativo"(1). Técnicamente, las dos Coreas nunca han dejado de estar en guerra. En 1953 se firmó un armisticio entre ambas naciones, un sencillo cese de las hostilidades, pero el cual nunca culminó con un tratado de paz.

En fin, ese "Estado de Guerra" se puede traducir como un "Sigue así y te jodo"... pero un poco más diplomático.

Aunque los norcoreanos están -para expresarlo en términos académicos- chiflados; en realidad, EE.UU. es el culpable de la escalada de conflicto que se está presentando en la península coreana. Los norcoreanos ven como una amenaza a su seguridad las recientes practicas y maniobras militares conjuntas con Corea del Sur, lo cual es perfectamente comprensible. Esgrimir que Corea del Norte no debe preocuparse por dichas practicas militares, es como que EE.UU. y Colombia vayan a estar muy felices de una practica militar conjunta entre Rusia y Venezuela, lo cual, por cierto, ya ocurrió en el 2008 (En tiempos de Uribe y Bush)... y que los gringos dijeron que vigilarían de cerca (2)(3). Por lo que esto es una clara provocación estadounidense. La agresividad de Pyongyang se debe a una búsqueda de obtener concesiones por parte de las potencias, como por ejemplo, un posible levantamiento de las sanciones o, al menos, obligarlos a sentarse a negociar; pero sin duda quien les ha dado la excusa perfecta para ello han sido precisamente los EE.UU.

Corea del Norte pertenece al club nuclear. Las armas nucleares son en sí mismas inútiles, ya que realmente no están para ser utilizadas, y cumplen más una función de disuasión política o militar que para explotar todo lo que existe. De hecho, hay como un principio tácito que dice que no se debe agredir a un país con armas de destrucción masiva (De ahí que la invasión a Irak carezca de sentido). Sin embargo, EE.UU. está provocando la escalada de conflicto, en vista de que está demostrando que poseer dichas armas no tiene un efecto disuasorio en ellos. Eso supondría el riesgo de acorralar a los norcoreanos hasta que se sientan obligados a usar realmente las armas nucleares para demostrar que respaldan sus palabras con hechos, lo cual evidentemente sería muy grave. Sería suicida para el gobierno de Pyongyang, ya que la respuesta militar a nivel internacional sería inmediata y conduciría a su derrocamiento, pero es el escenario al que se puede dirigir.

Esto es como el famoso juego de la gallina, que forma parte de la teoría de juegos. El juego de la gallina son dos jóvenes que conducen cada uno un auto, y que lo dirigen velozmente el uno hacia el otro. Y para demostrar su valentía, el perdedor será el que gire primero para evitar la colisión, y el ganador el que se mantenga en su rumbo. Cada jugador tiene como objetivo ganar, y por lo tanto confían en la racionalidad del otro, para que sea el otro quien se aparte del camino. Así, aparentemente gana el que esté más loco, el menos racional. Y de no rendirse ninguno, el escenario sería catastrófico para ambos: ambos ganadores pero ambos muertos. De ahí que sea más sabio retirarse, sin importar las consecuencias.

Por ahora, esto no pareciera ir más allá de la retórica, puesto que Pyongyang no podría librar una guerra de esa magnitud, a pesar de su enorme ejército, ya que se cree que su equipamiento militar data de la Guerra Fría; y porque no tiene ningún país aliado que lo pueda respaldar, ni siquiera China y Rusia (los que en verdad importan), por lo que no hay un riesgo de una Tercera Guerra Mundial. Pero, a un gato, cuando lo acorralas en una esquina, su instinto de supervivencia le indica que hay que luchar, y se vuelve peligroso, y ese es el escenario a evitar. Quizás no acudan a su armamento nuclear, pero ese no sería el único modo que tendrían los norcoreanos de hacer daño e intimidar.

Ahora esperar. Esos son los posibles escenarios, y ya veremos que tan "racionales" son los jugadores...


Notas:
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