La Historia de la Humanidad
es la historia de la estupidez Humana.

28 de febrero de 2011

La Persuasión: Pathos, Ethos y Logos

Según la Real Academia, la persuasión se puede definir así:
(Del lat. persuadēre).
1. tr. Inducir, mover, obligar a alguien con razones a creer o hacer algo.
La persuasión es así la habilidad que se tiene del adecuado manejo del lenguaje para lograr un fin. Es lo que conocemos como retórica.

¿Cual es el fin de la retórica? ¿Tiene un fin moral? ¿Tiene el fin de enseñar? ¿O lo que sea? Pues no necesariamente. Su único fin es el de ser capaz de convencer al interlocutor, y ni siquiera tiene que ser verdad. La retórica la vemos todo el tiempo: en los medios de comunicación, en nuestras familias, en los políticos, en un bloggero morenazo sexy, e incluso nosotros mismos lo hacemos todo el tiempo.

Mi buen amigo muerto, Aristóteles, identificaba tres tipos de discursos en la retórica: el Pathos, el Ethos y el Logos.

El Pathos, de donde proviene la palabra "patético", es considerada -al menos yo la considero así- una de las formas más bajas del discurso. Esta consiste en apelar a los sentimientos del público para convencerlos. Si trabajas como un personaje público: político, abogado, comentarista, etc., entonces manejas bien este tipo de discursos. Un ejemplo podría ser cuando un político apela a las condiciones que vive un pueblo, como la pobreza, el hambre, o incluso cuando apela a las rencillas, a la venganza, a la justicia, al amor, a la igualdad, a la libertad. Un abogado podría pararse frente al jurado, y decirle a ellos:
- "Este hombre está acusado por haber violado a la hija de su vecino. Ahora, díganme ustedes, ¿Les gustaría que su hija fuese violada? ¿Ustedes dejarían que el acusado saliera libre y que siga violando a la hija de otro?".
Pero la verdad es que el abogado no ha dicho nada realmente sobre la culpabilidad del hombre. Ese pobre hombre muy bien podría ser inocente, y el abogado lo único que ha hecho es apelar a los sentimientos del jurado, puesto que está claro que a nadie le gustaría que su hija fuese violada. Pero lo que a TI te guste no tiene nada que ver en el asunto, ya que lo que debe hacer el abogado es demostrar la culpabilidad. Sin embargo, si el abogado continúa así, un hombre que no se sabe si es culpable, lo más probable es que vaya a la cárcel.

Este es un discurso muy lleno de falacias, que también podría funcionar al contrario. Por ejemplo, se puede apelar que algo es bueno por la sencilla razón de que otra persona, de cierta estima o jerarquía, así lo dijo. "Dios dijo que todo el universo ha sido creado por él en siete días". Dios es uno de los seres más estimados por la sociedad en general, así que si lo dijo Dios, entonces debe ser cierto. Pero la verdad es que no se ha dicho nada sobre la certeza de que Dios lo ha creado todo, lo único que se ha hecho es apelar a que la gente tiene una percepción positiva de Dios, por lo tanto todo lo que se asocie a él debe ser también positivo. Pero eso no es cierto.

El Ethos es el segundo modo de persuasión. Este consiste en la forma de comportarse o de mostrarse hacia los demás para demostrar un punto de vista. Para resumirlo en una palabra: "Carisma". Del Ethos deriva la palabra ética que, como dije, se entiende como el modo correcto de actuar de una persona.

"Se atrapan más moscas con miel que con vinagre" es el ejemplo clásico del Ethos. Pero como es bien sabido, el comportamiento de una persona no dice ninguna certeza sobre lo que se propone, por lo tanto es falaz. De hecho, podríamos decir que el ethos tiene mucha relación con la hipocresía, dado que yo puedo mostrarte una enorme sonrisa y ser muy agradable contigo, y en el fondo pensar que eres un enorme pendejo. El ethos no es necesariamente malo, pero deja espacio para las dudas, ya que no es suficiente para confiar en lo que dice alguien.

Lo mejores en esto son los políticos. Son excelentes en las apariencias, dado que suelen tener mucho carisma: son amigables, saludan mucho, sonríen a las cámaras, besan a los niños, cuidan su vocabulario (normalmente), buenos modales, y etc. etc. Otro ejemplo puede ser el romanticismo, por ejemplo, cuando un hombre que pretende a una chica se muestra servicial, atento, cariñoso, romántico... Pero eso no dice nada sobre las intenciones del hombre. Por eso es normal ver a las mujeres quejándose de esto!! (jaja).

Por último, tenemos al Logos. Este significa apelar los razonamientos lógicos para demostrar una proposición. Este es el método preferible de persuasión, dado que no se acude a falacias para demostrar un punto, y dado que el razonamiento es objetivo.

Como ejemplo puedo poner una de mis series favoritas: Dr. House. Si no conocen la serie, pues les puedo decir que Dr. House es el personaje que peor maneja el Ethos y el Pathos: es grosero, insensible, burlón, pedante, buscapleitos, y un montón de cosas que normalmente desagradan a la gente. Sin embargo, es uno de los mejores especialistas en su área. No convence, ni intenta convencer a los demás precisamente a través de su agradable personalidad, sino mediante el uso de la razón o la lógica. Y eso hace que su discurso sea mucho más creíble aunque no maneje para nada el Ethos o el Pathos. De hecho, si alguien apela demasiado al Ethos o el Pathos, ya debe ser motivo para empezar a dudar de él.

Bueno, Dr. House realmente no carece de Pathos y Ethos, por supuesto que lo tiene, sólo que funciona del modo contrario al socialmente aceptado. De hecho, Dr. House tiene un encanto a su manera. Y como me explicaron una vez por ahí: en el fondo "a todas a las chicas les gustan los chicos malos"; y en el fondo "todos los hombres quieren ser el chico malo". Es precisamente su personalidad irreverente, grosera y pedante, la que hace atractiva la serie.

Así que en cuanto a Ethos y Pathos, hay para todos los gustos. Pero al final, de la que siempre podemos estar seguros y confiar, es de los discursos dirigidos a la razón y a la lógica: el Logos.

PD: Si eres frecuente en el blog, admite de una vez que adoras mi encantadora personalidad! jaja =D
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