La Historia de la Humanidad
es la historia de la estupidez Humana.

27 de diciembre de 2011

¿Y si hago de tu piel un piano?

Esto es mi dulce intento de "poesía barata", así que te agradecería que lo leyeras como si le recitaras a tu novi@ o como si contaras el dinero de tu salario nuevo (¡Con sentimiento!)



¿Y si hago de tu piel un piano,
de tus lunares una tecla,
de tu sonrisa una partitura
y del momento un concierto?

¿Y si hago de tus labios un tesoro
y de mi un pirata que lo roba?
Ningún bucanero de otrora
Lamenta robar el oro

¿Y si hago de tu piel un poema
versos tatuados en la epidermis
por mis manos de tus pies a cabeza
como un papel que hace catarsis?

¿Y si hago de nuestras manos un lápiz
y del camino un papel
que trazan las bellas notas
que habremos de recorrer?

¿Y si hago de tus piernas mi almohada
donde reposan las demoras
de los sueños del mañana
y se arrojan las penas?

¿Y si hago de tus cabellos negros
un perfume para mi cama
que sólo se acuestan y reposan
alrededor de mis brazos?

No sé tocar el piano,
ni tampoco tatuar
pero puedo usar las manos
¿A qué hora puedo empezar?

PD: Anteriormente, el último verso de la primera estrofa expresaba "y del momento un regalo", para que tuviera más sentido lo modifiqué a "y del momento un concierto". Me gustaba más como sonaba la palabra regalo que concierto, pero después de tanto pensarlo, decidí modificarlo.

22 de diciembre de 2011

El granjero que cultivaba en las vías del tren

Esto es un intento de "Cuento Corto", así que debería ser leído como tal y no como una noticia dentro de una historieta o algo parecido. Tanto los personajes como su historia son ficticios.


Desde hacía tiempo que Bertrand Villon odiaba los trenes. Huyó de Toulouse, Francia, con apenas veintitantos años, quizás los 30, escapando de la mal llamada "civilización". En vez de huir a América, como lo haría cualquier europeo del siglo XIX en busca de oportunidades, prefirió un lugar más inhóspito: África. Además, no quería acercarse a las ex-colonias españolas ya que -como él pensaba- el español era un idioma vulgar comparado con el francés; ni tampoco quería estar en ninguna ex-colonia inglesa, porque, sencillamente, los ingleses le "caen mal"... y sus descendientes no deben ser diferentes. Bertrand había vivido una gran parte de su vida con apatía e indiferencia hacia la sociedad en la que vivía: ni la admiraba, ni la detestaba, sólo no le importaba. Así, vivir como un ermitaño era una idea que le satisfacía.

No era un hombre adinerado, pero con lo que pudo vender de sus viejas pertencias, consiguió dinero suficiente para asentarse cerca de Dakar. Se dedicó esencialmente a la agricultura, y a veces, cuando tenía la oportunidad, a la pesca y a la caza. Conoció a algunos miembros de la tribu Serer, con quienes compartió conocimientos, y muy pronto, su amistad.

10 años vivió con relativa calma hasta la llegada del tren, que cruzaría desde Dakar hasta Saint Louis. Y aunque luchó junto a los sereres para evitar la construcción del tren, no sólo perdió un pedazo de su tierra, sino a muchos de sus amigos.

Empezaron a llamarlo el "granjero loco" cuando continúo sembrando sobre las vías del tren, como si dicha máquina no existiera. Y cómo es de esperarse, cada vez que su siembra crecía, esta era aplastada por la poderosa locomotora.

Le llamaban "loco" porque nadie entendía porque insistía en hacer eso, que no sólo era inútil, sino que exigía mucho de sí. Su hijo, Louis, un niño indígena al que adoptó después de que sus padres murieran a mano de mercenarios pagados por la compañía de trenes, le preguntó:
- Papá, ¿Por qué insistes en sembrar en las vías del tren? Los otros niños y los vecinos me dicen que eres un loco...
- ¿Te importa mucho que me llamen así?
- Pues sí, papá. No me gusta, no eres un loco...
Bertrand suelta una leve carcajada.
- Quizás lo estoy, hijo. En todo caso, a mi no me importa lo que piensen de mi los demás. Y si a mi no me importa, y sabes que no es cierto, a ti tampoco debería importarte... ¿No es cierto?
En niño entendió su punto.
- No puedo decirte porqué lo hago -continúo hablando Bertrand-, pero estoy seguro que algún día lo entenderás...

Mi papá nunca habló mucho de sí mismo, y casi siempre se quejaba de Napoleón III, de Bismark, de los ingleses, de la Conferencia de Berlín, del ministro Freycinnet; extrañaba no a Francia, porque no se puede extrañar una entelequia, sino a los aromas, sabores y personas que dejó; lloraba a los amigos que perdió en Senegal, esta tierra africana que lo acogió. Bertrand, mi padre, el granjero loco, ya no está más con nosotros. Aquel día no entendí porque lo hacía, pero ahora entiendo que me daba una lección de vida: muchas veces sembramos cosas que queremos y amamos: ideales, aspiraciones, deseos; y muchas de esas veces estos nos van a ser aplastados... pero eso no quiere decir que debemos perder el espíritu y abandonarlo todo, sino levantarse y volver a intentarlo...

Quizás mi padre lo hizo como un recordatorio de que su lucha no fue en vano, o quizás de verdad enloqueció. Yo creo que de ahí debe surgir la idea de la poca diferencia que hay entre un loco y un genio...

13 de diciembre de 2011

"Queda prohibido" de Alfred Cervo Barrero

He encontrado un trabajo por la temporada navideña, así que no publicaré muy a menudo durante las próximas semanas. No es mi estilo publicar un poema ajeno, pero con este voy a hacer una excepción. Se llama "Queda prohibido" de Alfred Cervo Barrero.

"Queda prohibido"

¿Qué es lo verdaderamente importante?,
Busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.
Falsas ideas invaden mi mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de irreales ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes,
¡no me extraña que exista tanta confusión,
tanta lejanía de todo, tanta desilusión!.
Me preguntas cómo se puede ser feliz,
cómo entre tanta mentira puede uno convivir,
cada cual es quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:
Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.
Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.
Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando los necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.
Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a todos aquellos que me quieren.
Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hallar mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
odiar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
sentir que con su falta el mundo se termina.
Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita.


7 de diciembre de 2011

¿Qué enseña la Escuela de Derechos Humanos?

Últimamente se hace más común ver noticias relacionadas con cursos y talleres impartidos por la Defensoría del Pueblo, en especial dentro de las comunidades populares y las cárceles de Venezuela. Sin embargo, una pregunta que se nos viene a la mente es: ¿Qué se enseña en estos cursos? Yo mismo participé en uno de ellos entre marzo y mayo de este año, y deseo compartir mi experiencia.

Antes de todo, quiero dejar claro que la Escuela de Derechos Humanos está adscrita la Fundación Juan Vives Suriá, una institución creada por la Defensoría del Pueblo. Esta escuela abre sus puertas a finales de Octubre del 2010, con el fin de "complementar la formación académica y de investigación de diversos profesionales en el campo de la promoción y defensa de los Derechos Humanos, con un enfoque crítico y progresista" [1]. Ellos ofrecen distintos tipos de cursos y diplomados, enfocados en su mayoría hacia los derechos sociales y culturales, como los derechos de los niños, niñas y adolescentes; derechos de la mujer, o derechos de los indígenas, por contar algunos. El curso en el que participé se llama "Curso Básico de Derechos Humanos", el cual se divide en dos niveles. Cada nivel tiene una duración de 20 horas: 4 horas a la semana, una clase por semana, y estas son impartidas en el antiguo Banco Latino en Caracas.

Al curso asistieron personas de diferentes ocupaciones y carreras, entre las que más destacaban: líderes comunitarios o de consejos comunales, abogados, estudiantes de derecho (en su mayoría de la Universidad Bolivariana), funcionarios policiales y militares, y otros funcionarios públicos.

Voy a abordar el asunto por cada una de las clases:

Curso Básico Nivel I:

Clase 1: Concepto de Derechos Humanos.

Quizás desde el punto de vista de la Defensoría del Pueblo esta es la clase más importante. Aquí se enseña que hay 2 visiones de los Derechos Humanos (DD.HH.): la visión tradicional y la visión crítica. La visión tradicional es aquella que dice que los Derechos Humanos son todos aquellos derechos que tiene una persona por el simple hecho de ser persona, con el fin de garantizarle una "vida digna" (recuerden estas negritas), independientemente de factores como el estatus, sexo, orientación sexual, etnia, religión o nacionalidad. Se citaron las palabras de Pedro Nikken: los derechos humanos son las "prerrogativas que son inherentes a la naturaleza humana, que tiene como fin proteger la dignidad del individuo frente al Estado" (Recuerden estas negritas). Del otro lado, la visión crítica, cuestiona esa visión tradicional. Se entiende que la "dignidad", palabra que se puede asociar a la palabra "progreso", es un término muy subjetivo, porque no todos tenemos el mismo significado de dignidad ni de progreso. Puede que para un indígena no hay nada digno en vivir en una jungla de concreto, donde se destruye y explota el ambiente, y prefiera vivir en armonía con la naturaleza que contra ella. En cambio, otro puede pensar que una vida indigna es vivir en la selva, sin comodidades, sin servicios básicos, sin comunicaciones, y matando mosquitos con las manos. Así, se hace entender que la visión tradicional es una visión dogmática o de pensamiento único, puesto que se enmarca en la idea de desarrollo económico occidental, liberal y capitalista, que deja por fuera otros tipos de pensamiento y culturas. Y ellos, para demostrar que el concepto tradicional se enmarca en la teoría liberal, recuerden las negritas "dignidad del individuo", es decir, que sólo en el enunciado hay una preponderancia del individuo sobre el colectivo. De este modo, la visión crítica -postulada por el gobierno nacional- se declara defensora de los derechos colectivos: de los económicos, sociales y culturales. Esta visión fue incluso resaltada el pasado 7 de Octubre en el Examen Periódico Universal (EPU) ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU por parte del Procurador General, Carlos Escarrá:
"El Poder Público y la sociedad en Venezuela, se encuentran comprometidas con una cosmovisión de los derechos humanos donde es importante por convicción y por historia, los derechos fundamentales en su visión individual tales como el derecho a la vida, a la integridad y libertad personal, a la igualdad, a la libertad de expresión, entre otros; pero igualmente, como proyecto de país y, sin hacer distingos, existe una visión colectiva de los derechos humanos que significa, el desarrollo de la educación, la salud, el deporte, la cultura, en fin en los sectores esenciales para el desarrollo del pueblo venezolano. Esta visión colectiva de los Derechos Humanos adquiere mayor sentido cuando hablamos del Estado Social de Derecho, porque ha existido, existe y existirá una opción preponderante e inquebrantable para reconocer e incorporar a aquellos que han sido tradicionalmente excluidos"..."Precisamente en la reafirmación de Estado Social, Democrático y Participativo surge como protagonista esencial el pueblo, quien es el encargado de impulsar, velar, ejecutar y controlar las políticas públicas necesarias para su propio desarrollo, con una visión inexorablemente colectiva donde el individuo es sujeto fundamental de protección, pero adquiere mayor relevancia en su perspectiva colectiva, en justa consonancia con los valores socialistas consagrados en nuestra Carta Magna"[2].
En cierto modo, este preponderancia entre los derechos individuales y colectivos es un debate desgastado del periodo de la Guerra Fría, y actualmente se entiende que los DD.HH. son interdependientes, y ninguno es más importante que otro. A pesar de todo, no se llegó a un concepto concreto de DD.HH., sino que se limitó a criticar a los conceptos establecidos, incluso se abre a la posibilidad de que los DD.HH. no son solamente violados por el Estado, sino también por empresas o particulares. Las críticas a las organizaciones de derechos humanos también salieron a relucir, así como también algunas alabanzas a las políticas del gobierno. Así que la parcialidad no sólo es obvia, sino que ni se intenta disimular.

Clase 2: Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes.
En mi opinión, esta fue una de las clases más interesantes, en especial porque mis conocimientos al respecto eran muy pocos. Se enseñan las dos principales corrientes: la doctrina de la situación irregular; y la doctrina de la protección integral, que inició en el país a partir de la Constitución del 99 y la LOPNA. Pero la parte más importante de esta clase es que se exponen las características de las leyes al respecto y las diferentes instancias a las que las personas pueden acudir en caso de violación de derechos.

Clase 3: Derechos de las mujeres.
Una clase muy parecida a la de los derechos del niño, pero con una perspectiva de género. Se abordaron algunas teorías feministas, el ordenamiento legal y las diferentes instancias a las que pueden acudir las víctimas del problema de género.

Clase 4: Actuación policial.
Esta clase fue interesante porque es la primera vez que se abordan los derechos civiles. Se exponen el "deber ser" de la actuación policial y su relación con los derechos humanos. Me es importante resaltar que dentro del grupo participante en el curso, muchos expresaron sus disgustos y desconfianzas de las policías, sin importar su matiz político o ideológico.

Clase 5: Derecho de petición.
El derecho de petición es, de acuerdo al artículo 51 de la Constitución: "el derecho de representar o dirigir peticiones ante cualquier autoridad, funcionario público o funcionaria pública sobre los asuntos que sean de la competencia de éstos o éstas, y de obtener oportuna y adecuada respuesta". En esta clase se hizo mucho énfasis en la distinción de los órganos del poder público, debido a que muchas de las peticiones de los ciudadanos están dirigidas al presidente de la república cuando, por ejemplo, el problema en realidad puede y debe ser solucionado por el alcalde. Por supuesto, todo esto quedó en la teoría, porque la realidad es muy distinta. Recordemos el caso de PROVEA, que demandó a la presidencia por no dar respuestas sobre las razones del cambio continuo de ministros en el despacho de Vivienda y Habitat, y el TSJ respondió que el presidente no estaba obligado, porque desviaría la atención del ejecutivo a "lo verdaderamente importante" [3]. En esta clase se llegó a un concepto concreto de DD.HH.: "son las necesidades básicas que el Estado debe satisfacer". Si es así, entonces cada vez que se va la luz, ¿Por qué la defensoría no acusa el Estado como violador de derechos?

Curso Básico Nivel II:

Clase 1: Derecho a la igualdad y no discriminación.
No es del todo cierto aquella creencia de que en Venezuela no existe racismo, ni mucho menos sexismo. Esta clase se enfocó en cómo en nuestra propia cultura, incluso en nuestro propia lenguaje, está marcado con pensamientos racistas, machistas, homofóbicos, y hacia personas que sean diferentes, y la idea es superar esta forma de pensar.

Clase 2: La defensa ante detenciones arbitrarias e ilegales.
Si esto fuera el EPU, probablemente el alto gobierno diría que esta clase es una calumnia, porque eso sería reconocer que aquí se practican detenciones arbitrarias (¿María Afiuni?)[4]. Pero dejando a un lado eso, esta clase es importante porque se explican los requerimientos y pasos en durante una detención, y los mecanismos de defensa en caso de una detención arbitraria. Es de recordar que habían varios funcionarios militares y policiales presentes en el curso, y no sólo importa que el ciudadano de a pie conozca esto, sino también los funcionarios públicos encargados de la seguridad.

Clase 3: Los derechos comunicacionales de los usuarios de radio y televisión en la Constitución y la Ley RESORTE.
La charla en esta clase estuvo enfocada, por un lado, hacia la cultura consumista y banal que propagan los medios de comunicación, y por el otro, a las responsabilidades que ellos tienen para con la sociedad. Con esto último, se hizo un corto análisis de la Constitución y la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión (Ley RESORTE). Algo a resaltar en las opiniones de los asistentes, era que la mayoría pensaban que tanto los medios oficiales como los privados, no ofrecen una información balanceada. Incluso, hubo quejas de líderes comunitarios que, aunque se sienten identificados con el gobierno, demostraron su decepción cuando el único medio de comunicación que responde a las denuncias de los problemas de la comunidad es Globovisión, en lugar de Venezolana de Televisión (VTV), que aún se sigue llamando "el canal de todos los venezolanos".

Clase 4: La protección laboral de las familias, maternidad y paternidad en la Constitución y la legislación.
Esta clase estuvo dirigida a explicar todos los derechos laborales que gozamos de acuerdo a nuestra legislación, así como también a las instituciones que podemos acudir en caso de que estos derechos nos sean vulnerados. Esta clase, al igual que otras, sólo quedó en la teoría, a pesar de que muchas de las protestas que ocurren en el país son por motivos laborales (De acuerdo al Observatorio de Conflictividad Social, los derechos laborales representan el 40% de las protestas del país en lo que va de año [5]).

Clase 5: El Derecho a un ambiente sano.
Por alguna razón tenía muchas expectativas con esta clase, y pensé que se abordaría la legislación y las instituciones encargadas del tema ambiental en el país, pero estuvo limitada más al debate entre la actividad económica y la destrucción ambiental. Es importante conocer como nuestras actividades afectan al ambiente, y por ende, a nosotros mismos. Sin embargo, me hubiese gustado que se abordaran las funciones, e incluso los logros del Estado en esta materia.

En términos generales, puedo decir que el curso es bueno, ya que se abordan distintos temas que deben ser del conocimiento público, se nota que sus facilitadores están bien preparados, e incluso, para los que puedan estar preocupados por la ideologización, ese tema se tocó muy poco, y apenas en un par de clases. Asumo que esto es una forma de respeto hacia los presentes. Sin embargo, las diferencias entre lo que se predica y la realidad es abismal. Y sólo por poner un ejemplo, en estas clases se enseña que los tratados internacionales sobre DD.HH. tienen carácter constitucional y "prevalecen" en el orden interno, tal cual se expresa en el artículo 23 de la Constitución Nacional, pero irónicamente la misma Defensoría del Pueblo ya ha desestimado varios fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que son de obligatorio cumplimiento para el Estado. Educar a las personas en derechos humanos es una excelente iniciativa que quizás pocos gobiernos animan, ¿pero cómo queda si no se es consecuente entre lo que se predica y en lo que se practica?

FUENTES:
[1] Defensoría del Pueblo inaugura primera Escuela de Derechos Humanos en el país http://www.aporrea.org/ddhh/n168640.html
[5] "Defensoría del Pueblo es cómplice de la criminalización de la protesta". http://eltiempo.com.ve/venezuela/entrevista/defensoria-del-pueblo-es-complice-de-la-criminalizacion-de-la-protesta/32230

3 de diciembre de 2011

El Tiempo y las Venas

Esto es mi dulce intento de "poesía barata", así que te agradecería que lo leyeras como si le recitaras a tu novi@ o como si contaras el dinero de tu salario nuevo (¡Con sentimiento!)


A veces a mí me llegan,
entre saltos y volteretas.
La media luna se da la vuelta
y las estrellas que se le escapan

Se escapan en versos,
y en papel se estrellan
no faltan los deseos,
deseos que no llegan.

Dicen que la tinta azul
cuando el tiempo se las lleva
los recuerdos son un alud
de momentos que nos dejan

El tiempo no cierra las venas,
sino, nunca corrió sangre por ellas
lo que fue no se reprime,
ni se olvida, ni se suprime.

Algunos necesitan razones,
para mi una razón basta.
Lo que fue de tu vida,
nunca lo pierdes.
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