La Historia de la Humanidad
es la historia de la estupidez Humana.

17 de noviembre de 2010

Narcoméxico Lindo y Querido

Este es un tema que me prometí a mi mismo, y la verdad no voy a repetir lo mismo que se ha dicho una y otra vez sobre el narcotráfico en México, como la lucha entre carteles, las matanzas, las decapitaciones, ni nada de lo que se suele decir sobre el narco en los medios de comunicación alrededor del mundo (para eso están ellos).

En vez de eso, voy a empezar a hablar de Portugal. Sí, Portugal (Sólo hazme caso). ¿Cual crees que es el país con las leyes más tolerantes hacia las drogas? Si respondiste "Holanda" pues te equivocaste, es Portugal (Por alguna razón quería hablar de Portugal). En Holanda la droga sigue siendo penalizada, es tan sólo que está permitido su consumo en ciertos lugares públicos (los coffee shops), y si acaso sólo la cannabis (marihuana). En cambio, en Portugal, desde el año 2001, fue despenalizada tanto la marihuana, como la cocaína, la heroína y las metanfetaminas y, en el peor de los casos, a los consumidores de drogas se les envía a un centro de rehabilitación, y nunca a prisión.

Ahora la pregunta que se le viene a cualquier persona: "¿Esa medida funcionó de algo?". Pues antes del 2001, las drogas eran en Portugal el principal problema de salud pública, así que los portugueses necesitaban dar con una mejor respuesta que la persecución y la penalización, la cual hasta el momento no funcionaba para nada. Muchos pensaron que con la despenalización aumentarían el problema de la droga, así como también crearía un "turismo de droga" hacia Portugal, pero después de 9 años los resultados son muy distintos. Después de la despenalización, Portugal tiene la tasa de edad de inicio de consumo (12 años) más baja de la Unión Europea en consumo de marihuana (10%); el uso de la droga por parte de los más jóvenes ha disminuido, las infecciones de VIH por usuarios que comparten las agujas disminuyó; las muertes por heroína y drogas similares disminuyó a la mitad; el número de pacientes que acude a los centros de rehabitación aumentó. En definitiva, la despenalización trajo mejores numeritos a la nación [1]. Inclusive, los tratamientos para drogadicción resultan más económicos que enviar a un imbécil a la prisión. Y se han dado cuenta que, los arrestos y la penalización no evitan el consumo, y tan sólo causan que estos actos se conviertan hechos clandestinos.

Esto no es realmente una gran sorpresa, puesto que para los años 20' en Chicago, la prohibición del alcohol lo único que hizo fue traer consigo el tráfico ilegal y el aumento del crimen y la violencia a la ciudad. Prohibición de la cual el famoso Al Capone se hizo millonario. La Ley Seca no duró mucho, y una vez acabada, el crimen también disminuyó.

Esto es obvio, al contrario de lo que suele pensarse, las leyes generan crimen. Si prohíbes algo, inmediatamente se genera el contrabando, y esto a su vez genera un muy lucrativo y peligroso negocio clandestino. Esa prohibición también hace que el producto contrabandeado sea más barato, después de todo: ¿Acaso sería buen negocio vender un producto ilegal a un precio alto? La despenalización de la droga produce el efecto contrario, encarece el precio de la droga. Si es legal, ¿Para qué venderla tan barata? Mientras más cara es la droga, menos accesible será para el bolsillo del consumidor (Eso lo sabe cualquier persona que va al supermercado), y eso contribuye a disminuir el consumo. Inclusive, las grandes farmacéuticas, haciéndose respetar como grandes transnacionales chupasangres, monopolizarían rápidamente el mercado de drogas a través de sus grandes redes de publicidad, mercadeo y distribución, lo cual eliminaría a las bandas narcotraficantes más rápido que cualquier ejército de liberación nacional. Esa no sería una medida que aprobaría, pero al menos es una NO VIOLENTA.

Ahora bien, ¿Es eso una panacea? ¿Funcionaría la despenalización en un país donde el problema del narcotráfico es tan grave como en México o el mismo EE.UU.? Hay quienes dicen que no, ya que a pesar de que el caso portugués fue bastante exitoso en cuanto a sus objetivos, son países distintos, con poblaciones distintas, con culturas distintas. Lo cual es bastante cierto, no es lo mismo comparar a Cuahtemoc Blanco con Luis Figo, o al Chicharito Hernández con Cristiano Ronaldo, puesto que ninguno de los mexicanos ha jugado en el Real Madrid, y los portugueses sí. Y el hecho de que todos ellos sean seres humanos razonables, sensibles y con intereses en juego, no aporta nada a la mesa. (¿Se notó mucho el sarcasmo?). A mi modo de ver, la diferencia cultural no juega un papel preponderante (aunque no lo descarto), el narcotráfico es como el fuego, que necesita 3 cosas para que exista: oxígeno, combustible y calor. Si quitas el oxígeno, no puede existir el fuego. Si quitas la penalización, no puede existir el narcotráfico. Funciona del mismo modo.

Lo más importante para la sociedad mexicana y global debe ser la desaparición de la violencia producida por el narcotráfico, y no tanto lo que la gente consuma. Hay que considerar que a un drogadicto se le puede dar tratamiento médico y psicológico, es decir, todavía tiene esperanza. En cambio, un muerto por la violencia no tiene nada. Si, en el peor de los casos, la despenalización trae consigo más consumo, pues eso sigue siendo mejor: Es mejor un millón de imbéciles drogados y tirados por las calles que un millón de litros de sangre en ellas. Es necesario identificar que el consumo no es el problema, sino la violencia que es resultado de un negocio ilegal y clandestino.

Pero claro, el caso mexicano es un tanto complicado, puesto que tiene un problema, que no tiene nada que ver con su cultura o el excesivo uso del picante en las comidas: su vecino del norte. ¡Ay México, tan lejos de Dios y tan cerca de los EE.UU! En un mundo cada vez más globalizado se comparten mejor los beneficios, y también los perjuicios. La despenalización en México no sería muy efectiva si los EE.UU. no lo hace también. Puede que se solucionen algunos problemas, pero los carteles podrían continuar la pugna por el control de las rutas hacia los EE.UU. De hecho, la mayor parte de la droga en México tiene destino al mayor consumidor de drogas del mundo (El imperio Yankee). Así que, al menos, el problema de violencia en la frontera no acabaría. El narcotráfico hay que verlo como un problema internacional, que escapa de las manos de cualquier Estado en particular, por eso la cuestión mexicana no acabará realmente hasta que le quitemos el oxígeno (la demanda de EE.UU.) al fuego.

El problema no se puede solucionar a través de la violencia, a través de las llamadas "Guerras contra las drogas". Tantos los drogadictos como los narcos, siguen siendo parte de la población, declararles la guerra a ellos es igual a declararle la guerra a la población, incluyendo a los inocentes que siempre mueren en todas las guerras. "Lo que se obtiene con violencia, sólo se puede mantener con violencia", decía Gandhi. Si se eliminan a la fuerza todos los carteles de hoy en día, ¿Que te garantiza que no se crearán otros mañana?

Es momento de dejar la moral a un lado, y hacer lo que es correcto: es tiempo de hacerse portugués (jeje).

PD: Deseo recomendar un reportaje al respecto, llamado "Narcoméxico". Por aquí encontraran la primera parte (Narcoméxico: corrido para un degollado) y por aquí la segunda (Narcoméxico: Alfombra roja para los muertos). Documental de donde me robé parte del nombre para este post jeje


FUENTES:
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...