La Historia de la Humanidad
es la historia de la estupidez Humana.

19 de julio de 2010

Huele a Bebé

Hoy los niños saben más que uno. Mi hermanito a sus ocho años sabe más cosas que las que yo sabía hasta apenas hace 6 meses atrás (jeje). Una vez mi papá me contó, que una vez vio a mi hermanito -con apenas ocho años más o menos- y un amiguito, viendo páginas pornos. "¿Y más o menos para qué? ¿A esa edad?", me pregunté yo sin aguantarme las ganas de reírme. El día de hoy los niños son muy precoces, y aprenden mucho más rápido de lo que uno aprende. Esto me hace preguntar si algún día mis nietos se dirán ellos mismos: "En mis tiempos uno tenía su primera novia a los 5 años... Miren ahora... este feto de 7 meses ya está casado". Aunque en este extremo sentido sería un gran punto a favor de los grupos religiosos por el tema del aborto (Lo sabía, a los fanáticos religiosos les conviene niños precoces).

A mi hermanito, como todo niño que se respete, le encantan los videojuegos. Y aunque yo no estoy precisamente entre los más jóvenes, para mi hermanito yo soy lo más cercano que hay a un niño, y siempre quiere que yo juegue con él. De hecho, él quiere que juguemos de todo: videojuegos, pelota, fútbol, ajedrez, damas, "yo veo..." (un tonto juego donde alguien dice que ve algo, y el otro tiene que adivinar de que se trata). Claro, al principio es divertido, pero tiene dos puntos negativos: primero, mi hermanito es tanto mal perdedor como mal ganador, y hace unos escándalos cuando gana, que son un fastidio, tampoco sabe perder, y sabiendo eso, yo también armo un escándalo cuando gano (jaja ¡No me culpen que se lo buscó!); y segundo, mierrda... yo no tengo tanta energía =s jaja. He descubierto que los niños tienen la sorprendente habilidad de no cansarse nunca de jugar... Lo cual es horrible! ¡No entiendo como nadie los ha usado como forma de energía alternativa!?? Yo todavía soy joven, pero no tengo tanta energía para hacer todo lo que el pequeño demonio quiere hacer... Y eventualmente llega la siguiente pregunta:
- Ay mijo... ¿No quiere descansar un poco?
- Noooo victor... no seas aburrido... vamos a seguir jugando - afirma con la misma energía que hace dos horas atrás.
- Es que ya estoy cansado... dame 10 minutitos para descansar...
- Noooo... eso es mucho tiempo =( -y usan la carita triste de manipulación.
"Este mocoso me quiere manipular"- pienso yo. -Bueno, bueno... ¿que me dices si jugamos otro juego? Vamos a jugar a que tu juegas tu sólo y yo te veo jugando... ¿Que te parece?
- Nooo... así es chimbo (inútil, malo)!! -a veces se me olvida que los niños no conocen el sarcasmo.
Y este dialogo podría continuar hasta el infinito hasta que el niño arme un berrinche y cedas, o hasta que el arme el berrinche y no cedas. Sea como sea, lo que viene es berrinche. Y lo que es peor, eventualmente te acostumbras jaja

El año pasado me quedé en casa de mi papá, para pasar el día del padre, y la familia entera estaba ahí. Mi sobrino, de apenas cuatro añitos para el momento, se había traído su Wii (es una consola de videojuegos, para aquellos que viven en las cavernas). Esta bien, esta bien... me da vergüenza admitirlo, pero el mocoso me ganó un par de veces con el bendito Wii!!! E incluso cada vez que ganaba hacía un bailecito, me hacía ver la repetición y llamaba a su mamá: "Mami, mami, mira... gané a tío". El bendito mocoso de apenas 4 añitos ya se empieza a jactar. De ese modo, las veces que yo le ganaba, también hacía mi famoso baile de la victoria y le decía: "¿Y donde está tu mami ahora? ahh ahh".... Seh, seh... no me vengan con eso de que él es un niño y yo soy un adulto... Que yo también tengo sentimientos ='(... (jaja)

Ya que me encuentro muy anecdótico, tengo una historia de cuando tenía entre 13 y 15 años. Para aquel momento, mi mamá le hizo el favor de cuidar durante un tiempo el hijo de una amiga suya, la cual tenía dificultad para encontrar una niñera. Y ella, por supuesto, por el gran trabajo que esto lleva, le pagaría por las molestias. El niño para el momento apenas tenía 9 meses de edad, y mi mamá lo cuidaría en mi casa sólo por un par de meses (que en el mundo real se convirtió en un año), hasta que su madre consiguiera una niñera. Según recuerdo, todo el mundo sabía sobre ese plan, menos yo (Estoy seguro, el día que yo me muera, seré el último en enterarme). Y en cuanto vi a ese niño lo primero que hice fue preguntar: "¿Y más o menos de donde salió eso?". "De su mamá", me respondí yo mismo. ¿Conocen esa forma de actuar de las personas cuando ven un niño? Ustedes saben, de hablar como niño, de hacer morisquetas, de hacer tonterías... Pues eso no sólo es inevitable, sino que yo también hago lo mismo xD jaja. Muy pronto me senté a jugar con el bebé, y hacer todas esas idioteces que en ausencia de bebé, todos pensarían que estás loco. Pero después de eso, algo muy curioso sucedió. Cada vez que me alejaba del bebé, este empezaba a llorar, y la única manera de que dejara de llorar, era cuando yo lo cargaba. Ni mi mamá, ni mi hermano, ni mis tias, ni nadie más... quería que YOOO lo cargara porque sino armaba un berrinche de esos que mencioné antes. Pero poco a poco me fui dando cuenta de que no sólo quería que yo fuera el único que lo cargara, sino también quería que yo le diera de comer, que le diera tetero, que lo bañara, que le cambiara el pañal, que lo duerma, que TOOODDOOO!!! ¡¡Y yo apenas si me sabía limpiarme mi propio trasero, ¿Este quiere que yo le limpie el suyo?!!! Y de hecho, así fue. Todavía no sé porqué el niño se aferró tanto en mi cuando apenas me conocía.

De modo ligeramente coercitivo, aprendí a cambiar pañales, a bañarlo, a prepararle el tetero o su comida, a vestirlo, a dormirlo, y creo que se puede decir que todo lo que se puede hacer con un niño, yo lo hice. Mi mamá solía hacer la mayor parte del trabajo sucio (sobre todo cambiarle los pañales), pero el resto lo tenía que hacer yo... Mi mamá, entendiendo la situación, me daba parte del pago por cuidar al niño. De ese modo, se puede decir que mi primer trabajo pagado fue como niñera xD jaja

También le pudimos enseñar muchas cosas al bebé, cuyo nombre no mencioné, y se llama Steven (Sí, como Spielberg). Le enseñamos a dar sus primeros pasitos, cosa que me resultó muy bonita... pero que a las pocas semanas ya estaba lamentando, porque tenía que perseguirlo por toda la casa. Era un niño demasiado tremendo. También, durante el poco tiempo, logré enseñarle a decir mi nombre. Aunque no lo pronunciaba muy bien, decía "Vittoo". También fracasé en mi intento de que dijera "Corleone" después del Vitto. Y, quizás, sólo quizás, le enseñé un poquito a hacer algunas maldades.... Ayy, yo tenía 14 años, era obvio que alguna maldad le tenía que enseñar jeje (aunque para ser sincero, ahora puedo enseñar más y mejores maldades muajaja). Otra cosa muy interesante que aprendí fue: los niños son una especie de magneto para chicas. Sí, lo digo en serio, es como una especie de superpoder, ¿Quien lo diría? Incluso las chicas se acercaban por su propia voluntad, y para un chiquillo lleno de acné como yo, eso era bastante impresionante xD jeje.

Si algo se quedó fijado en mi mente con esa pasajera experiencia, fue un día en que el niño se enfermó. Le dio una fuerte fiebre. Y ese día recuerdo que el pequeño estaba muy decaído, y su terquedad de que fuera yo quien lo cargara no se le quitó, así que me quedé con él hasta que se quedó dormido sobre mi pecho. Tengo que ser sincero, no recuerdo otra cosa que me hubiese partido más el alma que eso, porque el pequeño era muy tremendo, y tenía que perseguirlo para que no hiciera desastre... Y ahora era muy diferente. Se siente impotencia, porque sólo se puede esperar que la medicina haga efecto. Me encariñé mucho con el niño. Y en ese momento entendí porque los padres suelen preocuparse tanto -quizás excesivamente- por sus hijos. Los padres han colocado gran parte de ellos mismos en la vida de sus hijos, hasta tal punto en que forman parte de su vida, y perderlo sería como perder tu vida misma. Eso es lo que viene a representar lo considero la verdadero forma del amor. Forma que una frase de Oscar Wilde siempre me recuerda: "Cristo no vino al mundo a decirles: «Vivid para los demás», sino que no existe ninguna diferencia entre la vida de los demás y la nuestra".

De la experiencia con el pequeñín aprendí tres cosas: uno, que algún día me gustaría tener un hijo; dos, que espero que ese día no sea pronto xD jeje; tres, que hasta aquel día, definitivamente, sin preservativo no salgo xD jaja. Ahhh sii... Esa fue una experiencia muy anticonceptiva para mi (A veces creo que todo fue un plan malévolo por parte de mi mamá ¬¬ jeje).

Yo no tengo hijos, y si algún padre me lee espero me corrija con lo que digo, pues de lo que poco que he podido ver, si vamos a hacer una comparación entre los puntos buenos y malos de tener niños, los puntos malos serán mucho más que los buenos. ¿Y entonces de donde saco que quiero uno? Pues a veces una sencilla sonrisa en el día más miserable, te alegra todo el día. De ese modo, las pocas cosas buenas que tiene, realmente valen mucho más que el resto.

Y pensar que este post surgió esta mañana, cuando mi mamá dijo: "Fuchi... huele a bebé". No sé que estaba oliendo jeje.
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